Mucha gente dice que la Biblia tiene contradicciones. Pero la mayoría de estas supuestas contradicciones se explican con atención.
Primero, algunos relatos presentan diferentes detalles porque fueron escritos por autores distintos. Por ejemplo, los Evangelios cuentan la vida de Jesús desde cuatro perspectivas. Las diferencias no son contradicciones, sino complementos.
Segundo, algunas aparentes contradicciones vienen de malas traducciones o de no entender el contexto cultural. Cuando se estudia bien, los textos muestran armonía.
Tercero, aún si hay pasajes difíciles de interpretar, el mensaje central es claro y consistente: Dios ama al mundo y ofrece salvación en Cristo.
En la vida diaria confiamos en testigos que cuentan una misma historia con diferentes detalles. Eso no los hace falsos, sino más creíbles. De la misma manera, la Biblia es confiable aunque existan pasajes que requieran estudio.