La resurrección no es solo un detalle de la historia. Es el centro del cristianismo.
Primero, prueba que Jesús es quien dijo ser. Muchas personas han muerto por buenas causas, pero solo Jesús venció la muerte. Eso confirma que Él es el Hijo de Dios.
Segundo, la resurrección demuestra que el pecado fue vencido. La cruz muestra el sacrificio de Jesús, y la resurrección muestra la victoria sobre el pecado y la muerte.
Tercero, da esperanza a los creyentes. Así como Jesús resucitó, los cristianos también esperan resucitar y tener vida eterna.
Cuarto, la resurrección es la base de la predicación cristiana. Pablo dijo: “Si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe” (1 Corintios 15:14).
Por eso, la resurrección no es un mito ni una tradición. Es la prueba más grande de que el cristianismo es verdadero y de que Jesús es el Salvador.