La mayor evidencia del cristianismo es la resurrección de Jesús. Si Cristo no resucitó, la fe cristiana sería falsa. Pero si resucitó, entonces todo lo que dijo es verdad.
La resurrección está apoyada por documentos históricos, testigos y el nacimiento de la iglesia. Nadie ha podido dar una explicación alternativa convincente.
Además, la evidencia no es solo histórica, sino personal. Millones de personas a lo largo de los siglos han experimentado el poder de Jesús en sus vidas: sanidad, paz, perdón y transformación.
En última instancia, la prueba más fuerte es conocer a Cristo personalmente. Quien se encuentra con Él descubre que el cristianismo no es solo una teoría, sino una realidad viva.