Algunos dicen que el emperador Constantino inventó el cristianismo en el siglo IV o que manipuló sus creencias en el Concilio de Nicea.
La verdad es que el cristianismo existía mucho antes de Constantino. Los escritos del Nuevo Testamento y los padres de la iglesia muestran que la fe en Jesús como Hijo de Dios y Salvador ya estaba firmemente establecida desde el primer siglo.
Lo que Constantino hizo fue legalizar el cristianismo en el imperio romano y darle libertad para crecer. El Concilio de Nicea no inventó la divinidad de Jesús, sino que defendió lo que los cristianos ya creían frente a herejías que lo negaban.
Constantino influyó en la política de la iglesia, pero no inventó la fe. El cristianismo se basaba en Jesús mucho antes de su reinado.