Es cierto que algunos cristianos parecen vivir peor que personas que no creen. Esto puede causar confusión y hasta rechazo al cristianismo.
La Biblia enseña que los cristianos no son perfectos. Son pecadores perdonados que aún están en proceso de transformación. A veces fallan porque todavía luchan con tentaciones y debilidades.
También hay personas que se llaman cristianas solo de nombre, pero en realidad no siguen a Jesús. Jesús mismo dijo que habría falsos creyentes entre los verdaderos.
Sin embargo, también es cierto que muchos cristianos viven con amor, servicio y entrega, mostrando el carácter de Cristo en el mundo. Hospitales, orfanatos y movimientos de justicia nacieron de la fe cristiana.
El mal testimonio de algunos no invalida el mensaje de Jesús. Al contrario, nos recuerda que todos necesitamos Su gracia para cambiar de verdad.