Algunos creen que la fe cristiana es irracional. Pero la verdad es que el cristianismo valora la razón y la lógica.
La Biblia invita a pensar. Dios dice en Isaías 1:18: “Venid luego, y razonemos”. Jesús también usaba lógica en Sus enseñanzas, como cuando mostraba a los fariseos sus incoherencias.
La fe no es lo opuesto a la razón, sino que la completa. Con la razón podemos analizar evidencia, entender argumentos y buscar la verdad. La fe nos lleva a confiar en esa verdad y vivir de acuerdo con ella.
Además, la lógica misma necesita una base. Si el universo fuera puro azar, no habría razón para confiar en nuestras mentes. Pero si fuimos creados por un Dios racional, entonces nuestra capacidad de razonar tiene sentido.
Por lo tanto, el cristianismo no está en contra de la razón. Más bien, la afirma como parte del diseño de Dios para el ser humano.